¡La historia de un hombre que aprendió a obedecer a Dios!
Dios le dijo a Jonás: "Ve a la ciudad de Nínive y dile a la gente que dejen de hacer cosas malas." Pero Jonás no quería ir. ¡Tenía miedo!
Jonás corrió en la dirección opuesta. Se subió a un barco que iba muy lejos de Nínive.
Dios envió una gran tormenta. Jonás sabía que era su culpa. "Tírenme al mar y la tormenta parará," dijo.
¡Dios envió un pez enorme para tragarse a Jonás! Estuvo dentro del pez por tres días y tres noches. Dentro del pez, Jonás oró a Dios.
El pez escupió a Jonás en la playa. Esta vez, Jonás obedeció a Dios y fue a Nínive. ¡La gente escuchó y cambió!
Recuerda: ¡Siempre es mejor obedecer a Dios la primera vez!
"Obedecer es mejor que los sacrificios."
— 1 Samuel 15:22
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